Mostrando entradas con la etiqueta Ensayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ensayo. Mostrar todas las entradas

21 mayo 2013

El lenguaje: introducción



Desde el momento en que el Hombre se dio cuenta de su condición el lenguaje se gestó en su seno y creció y se fortaleció en él. El pensamiento[1] es un lenguaje anticipado, ¿es el lenguaje mismo? El lenguaje es una transmisión prevista por el hombre en su interior y al mismo tiempo es la construcción de dos entes, la idea y el concepto. A partir de que el Hombre inventó un lenguaje cumplió con su función, la de hacerse al nombrarse. El lenguaje valida al Hombre como Hombre y es, pues, una condición necesaria para Ser Hombre; el Hombre ya no puede Ser sin el lenguaje, ahora el lenguaje es su condición. A partir de que el Hombre inventó un lenguaje cumplió con su función, la de hacerse al nombrarse. El lenguaje valida al Hombre como Hombre y es, pues, una condición necesaria para Ser Hombre; el Hombre ya no puede Ser sin el lenguaje, ahora el lenguaje es su condición.

La idea, con su origen en el lenguaje, es el acto primordial que en el hombre define al pensamiento; sufrió un cambio más drástico que el concepto, se hizo de costumbres plásticas y se desarrolló a partir de una constante imitación de las formas más complejas, en las que podía cumplir una misión como portadora de mensajes, condición para que se cumplan el signo y el símbolo. Las ideas tuvieron un papel importante en el desarrollo de nuestra “naturaleza divina”, en el acto de ser Hombre, mostrando con esto un orificio por el que el Hombre asomó instintivamente los sentidos sin sospechar siquiera lo que acechaba del otro lado de esa apertura: una sentencia seductora que le hizo dueño de cierto numen. El concepto según la Real Academia de la lengua Española (RAE) es una idea que concibe o forma el entendimiento y el pensamiento expresado en palabras. El concepto, por consiguiente, se ve afectado y evoluciona a la par de las ideas.  

Cuando Octavio Paz nos dice que la primera actitud del hombre ante el lenguaje fue la confianza: el signo y el objeto representado eran lo mismo de alguna manera nos dice que el lenguaje era el pensamiento y lo comunicado surgía de ambos. Octavio Paz dice del lenguaje, pensamiento y ritmo, que la necesidad de preservar el lenguaje sagrado explica el nacimiento de la gramática, en la India védica. O sea, en un primer y único intento por preservase a sí mismo, el pensamiento inventó las acepciones. Con el nacimiento de la gramática en la India el pensamiento hace que las palabras nombren; el objeto en particular adquirió su nombre y la palabra, cada vez más, perdió su capacidad para nombrar la esencia de las cosas y se abrió un abismo entre los nombres y las cosas que nombran. Ya en La Biblia se relata el instante en el que el Hombre, al buscar grandeza en la conciencia que es consciente de ser consciente, construye un monumento a sus intentos, monumento que llegaría a los cielos y lo haría dios, la Torre de Babel; antes de terminar el proyecto perdimos el λόγος y con él la comunión con el pensamiento. Todos, al querer nombrar para hacer valer “nuestro derecho a ser creadores, a ser dioses”, negamos la verdad del lenguaje, la de ser indecible o incomunicable a los demás antes que a nosotros mismos, negamos al lenguaje antiguo que es el pensamiento. 
Los recuerdos son el único vestigio de lo que alguna vez fue el lenguaje puro. La memoria es la forma en que el lenguaje antiguo se ha preservado de manera incompleta, la memoria es sólo uno de los rasgos de aquél lenguaje que hemos perdido y solamente es cuando se piensa porque es en el pensamiento donde esta capacidad vio la luz. Sin embargo hay un misterio que intencionadamente, creo, no se ha resuelto quizá porque realmente “nadie” ha sido capaz de hacerlo y es el siguiente: en el Hombre ¿el lenguaje precede al pensamiento? o, ¿el pensamiento precede al lenguaje? Es muy probable que el Hombre, antes de resolver cualquier cuestión de comunicación con sus semejantes se afirmara como tal, como hombre. El lenguaje es un atributo de todo. Al poseer la intención indirecta de servir como un mensaje la existencia gestó, en su transcurrir, un ente consciente de ser consciente y de saberse acreedor del lenguaje, del pensamiento que piensa y se comunica los signos, del lenguaje que construye símbolos.

Primero se asumió el signo como elemento esencial para el lenguaje y después, sólo después, el símbolo surgió de entre las imágenes solventes. Anterior al lenguaje escrito, hablado, gesticulado, etc., existió el pensamiento. Es aquí donde la imagen tiene un papel preponderante en esa emisión de lo descifrado, de lo resuelto, que es en los mensajes un sustento para poder afirmar que somos conscientes y que, a demás, resolvemos esa consciencia al construir significados que descifran los que pensamos. El pensamiento probablemente no es algo que sólo el Hombre posee sino que el lenguaje, como pensamiento descifrado, tampoco lo es. Con este preámbulo ahora podemos hacer, valga su nulidad por lo hasta aquí previsto, definiciones o en su caso aserciones que nos permitan continuar con nuestro análisis en un artículo posterior.  

El lenguaje natural tiene un lagar especial en nuestra diferenciación porque es, quizá, el instinto de recuperación del lenguaje puro, del signo pensado. En sus características, el lenguaje natural, tiene unos rasgos curiosos, por ejemplo: el mensaje humano es temporal, con ello implica lo intrascendente de sus comunicados, las palabras se las lleva el viento; la función metalingüística solamente se agrega para afirmar su anhelo que, en su caso, es la súplica por su vuelta a ser trascendente. El lenguaje es un entramado de esqueletos significativos y necesarios, necesarios hasta que se encuentran sintetizados en sistemas que efectúan redundantemente su función, ser signos y pensarse para significar, los símbolos. El pensamiento llega como algo entendido y que se entiende, ideas, imágenes, signos puros. El pensamiento resuelve el problema del lenguaje natural y es en sí el verdadero lenguaje natural.

El abismo al que Octavio Paz hace referencia en sus estudios es, muy probablemente, el abismo que ahora nosotros entrevemos entre el signo y el símbolo, abismo del cual nos ocuparemos de manera exhaustiva en la parte siguiente, en un artículo posterior.

 Miguel Orozco Rico. 


[1] Con pensamiento, lo mismo que con lenguaje, me refiero al humano; será en otro momento que hablaré de ellos como atributo de los animales. 

23 febrero 2013


METALENGUAJE y ANAMORFOSIS VISUALES.



Una imagen resulta ser tanto más interesante en función de la cantidad de interpretaciones que la misma puede generar de acuerdo con el espectador que la percibe y aprecia. El contenido de las imágenes desarrolladas por un servidor bajo un principio técnico Mixto Análogo-Digital está relacionado con una investigación ontológica personal de cierto matiz metafísico por lo general basada en preceptos filosóficos y matemáticos dualistas. Además de llevar un buen tiempo escribiendo al respecto, asunto que ha concluido en la redacción de un tipo de diario filosófico poético a manera de notas relevantes sobre los temas que comúnmente trato y que serían en cierto sentido las crónicas sobre la experiencia vital que la suerte me ha permitido tener hasta el día de hoy, así como un complemento del trabajo visual. Dicho trabajo visual consiste en dibujos elaborados con técnicas mixtas a mano y que después son escaneados en alta resolución para continuar con un proceso de trabajo en ordenador por medio del software Adobe Photoshop. Trabajo que, también en su momento, incluye la utilización de fotografía ya sea procedente de cámaras de película de 35 mm. y/o digitales, sometida de igual manera al proceso del ordenador de acuerdo a lo que necesite la investigación ontológica y respecto al curso que la última lleve. Tanto dibujos como fotografías son utilizadas para formar esquemas simétricos y yuxtaposiciones en transparencias de los mismos a través de las herramientas proporcionadas por el software, muchas veces en inversión de colores y formas con el fin de procurar un Equilibrio Cuasi Absoluto a nivel visual, que curiosamente no es estático debido a la riqueza de movimiento que la proliferación de los elementos y soltura de figuras que conforman las imágenes ofrece.
El resultado último de dicho proceso de investigación en función del desarrollo de las imágenes ha sido la confección de un tipo de Metalenguaje Visual: inverosimilitud y descubrimiento de información significativa a través de la progresión de dichas imágenes así como la relación que mantienen entre ellas debido al común denominador temático que lleva por igual una línea de tiempo y espacio definidos (como lo mencionaría el diario escrito). Estas imágenes acaban por generar un número bastante amplio de interpretaciones basadas en su composición visual: de una sola imagen se puede obtener a través del proceso muchas más, y éstas detallan una transformación, un tipo de mutación visual que bien podría entenderse como un proceso de Anamorfosis. Lo interesante, por mí parte, es poder afirmar que todo esto ha incurrido en la definición de un sistema de codificación visual en el cual sigo trabajando y que en verdad resulta muy complejo para definir… me arrojaría en decir, aludiendo al matiz metafísico mencionado al principio del texto, que podemos develar ciertos signos, ciertas pistas de un rompecabezas muy complejo, el crucigrama de nuestras vidas a través de imágenes que podrían ser mucho más específicas que una lectura de Tarot, imágenes que obtenemos del acontecer de nuestras vidas, las fotos y dibujos que vamos registrando y realizando durante nuestro viaje vital siguiendo un tipo de intuición. Corazonadas que, en la experiencia de un servidor, podrían revelar el verdadero sentido de nuestra existencia. Resulta arrojado afirmarlo… mas… así lo siento.
Gabriel Gaboides7





07 diciembre 2011

LA PROHIBICIÓN DE LOS NARCO-CORRIDOS


“Voy a cantar un corrido, escuchen muy bien mis compas…”

Los Tigres del Norte

En fechas recientes ocurrió un acontecimiento que debe poner en alerta a la libertad de expresión. Algunos gobiernos de diversos niveles prohibieron los narco-corridos, bajo el argumento de que son el estímulo que lleva a los ciudadanos a reclutarse en los distintos cárteles del narcotráfico que operan en el territorio nacional.

Es necesario no olvidar que la música es una de las múltiples expresiones que la cultura posee, y que en muchos de los casos es reflejo de los acontecimientos que se producen en ese ser vivo llamado sociedad.

Desde su concepción, los corridos han servido para la transmisión de historias, en las que en ocasiones de manera exagerada se narran las proezas del o los personajes principales a quienes está dedicado, los corridos de la Revolución Mexicana son un claro ejemplo.

El hecho de que en esas pequeñas narraciones, sus personajes hayan dejado de ser amores imposibles, caballos famosos o las carabinas que utilizaban los seguidores de Pancho Villa, entre otros; para ser suplidos por los capos de la droga, no es culpa de quien los escribe, es simplemente porque son ellos los que impactan la vida diaria de quienes después los cantan y los disfrutan.

Si el narcotráfico ha crecido es porque los gobiernos lo han permitido, han hecho caso omiso, o han participado en el. No es necesario ir más allá de los noticieros para corroborarlo, frecuentemente observamos la detención de algunos integrantes de algún cártel, en los que no es raro encontrar a autoridades implicadas.

Tanto ha sido el tiempo que el narcotráfico a vivido en nuestra sociedad, que hoy podemos hablar sin tapujos de una cultura del narco: formas estrafalarias de vestir, maneras al hablar, vehículos imponentes, armas pavoneadas, santos propios y los corridos como música predilecta.

Legalizar que los narco-corridos no se toquen en bares, restaurantes o lugares públicos, o que sus compositores dejen de producirlos, es una acción infantil hacía una situación complicada.

Habrá quien se encuentre convencido de que la medida es buena; yo, todavía estoy esperando los estudios que demuestren que existe una relación significativa entre escuchar un narco-corrido y la posterior conversión del escucha en miembro de algún cártel; pero como es costumbre en estás tierras, invertirle a la ciencia se considera un gasto mal empleado.

Los gobiernos que hoy prohíben la audición pública de los narco-corridos, mañana, utilizando los mismos argumentos podrían prohibir las novelas, cuentos, películas, obras pictóricas o teatrales sobre el tema; después lo harían con los artículos como éste, o con las noticias en los diversos medios de comunicación, dejándonos en un limbo informativo para así poder hacer lo que les plazca.

No nos confundamos, el narcotráfico tiene razones de ser profundas, el corrido es una expresión. Porque cómo dijo el Chochilico, personaje de la narco-película El Infierno: “Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa”.

Raúl Contreras Álvarez


02 mayo 2011

DEL AMOR Y OTROS DIVORCIOS



A causa del amor, el vacío se anima y se diferencia por las fuerzas que se atraen y se rechazan y que, por lo tanto, determinan forma y movimiento, mundo y persona; deseo, sufrimiento y gozo, puesto que el amor es el iniciador de todo cuanto existe. Lo contrario –a la ausencia de amor– llamaremos nada, explica Denis de Rougemont en Los mitos del amor (Barcelona, 1999: 213, 201). El autor nos habla de cuatro estados o estadios del amor: 1:La visión intuitiva, como acto del espíritu y conocimiento activo, 2. La emoción del Eros, que procede del alma, 3. El placer sexual, llamada física, aunque el sexo está vinculado a la voluntad del intelecto y, 4. La energía cósmica, alcanzada sólo por el pensamiento, pero a través del mundo de las sensaciones. La dialéctica del amor es abordada por este ensayista suizo, desde la perspectiva de otro libro anterior, Amor y Occidente (1979), donde se ocupa del amor-pasión, de los mitos del alma y del misterio de la persona.


Según Benedetto Croce (Apud Rougemont, Amor y Occidente), el matrimonio es una elección; aunque si se parte de esta premisa, se puede deducir que el divorcio constituye una decisión, una determinación que puede desembocar en suicidios, citas con el psicoterapeuta y “mil y un encantadores gorgoritos”, como diría Gorostiza en Muerte sin fin. Afortunadamente no es el caso de Miguel Ángel Duque (SLP, mayo 9 de 1970), quien a través de 23 textos nos presenta otra visión –y dimensión– del amor, otros aspectos y demás mitos que devienen en mitote. El amor puede ser asumido como fuente periodística y las lágrimas se metamorfosean en lugar común.


Sarcasmo, ironía, guiños intelectuales, humor y rumor corrosivo, punzante, se confabulan para generar un volumen denominado Por divorcio necesario se busca nueva compañera y otros poemas de amor*. Un título tramposo a todas luces, porque puede servir como anuncio publicitario, como aviso de ocasión. Dominas y ninfetas: aquí hay un varón que pretende amancebarse de nueva cuenta, sugiere el título. El dolor, las voces de humano olor (Orlando Guillén dixit) son disfrazadas con el tono sardónico, lo cual vuelve al libro un divertimento, pero muy en serio, donde se advierten diálogos cuasi platónicos entre Ulises y Penélope, que teje la cobija del escarnio público con libelos y declaraciones inquisitorias, reflexiones atinadas donde se advierte que mentir no es más que “deslave de la contradicción” (p. 26)


Ante el divorcio, la pareja se transforma en “hemistiquios de un verso contrapuesto” (p. 41). Pero si el amor en Occidente, según Rougemont, es pasión y ésta significa sufrimiento, ¿qué hacer ante las condiciones que plantea una separación, en este caso un divorcio? Hombre de honor caballeresco, armado con yelmo literario y cota sensitiva, Miguel Ángel Duque se plantea: ¿escribir una novela, un ensayo en verso, un poema narrativo acerca de la tiranía del amor? (p. 29). El resultado es este volumen donde confluyen la sátira, las intenciones cuasi epigramáticas, el humor cáustico, virulento, símiles y metáforas novedosas que van desde la guerra florida al muro de lamentaciones, de campañas electorales y acuerdos políticos, hasta el abstencionismo.


El poema inicial, basado en la I Carta a los Corintios (13:1-13), establece los linderos, las directrices por las que aparentemente va el libro que nos ocupa; aunque preciso que los versículos adaptados revelan que el amor es el mayor de los dones (Biblia, versiones de Nacar-Colunga y Reyna-Valera, respectivamente). Pero en la Biblia de Jerusalem, el amor –traducido muchas veces como caridad– se concibe como servicio o principio activo, (I Ts. 1:3, He. 6: 10) y como principio permanente [el amor nunca deja de ser] (I Co. 13: 8, 13). La caridad, pues, es el mayor de los dones.


Curiosamente, los griegos representaban a la Cáritas como una mujer de enormes pechos, amamantando a una criatura (por eso sugiero: para ser felices es indispensable buscar a las mujeres caritativas). “Buscad la caridad, pero aspirad también a los dones espirituales, especialmente a la profecía. Pues el que habla en lengua no habla a los hombres sino a Dios” (I Co. 14:1-2), citaría a la Biblia de Jerusalem.


Siguiendo a la escritura bíblica, termino precisando: Miguel Ángel Duque profetiza y escribe en la lengua con la que el pueblo suele fablar a su vecino (Berceo dixit); pero el autor potosino también le habla a Dios puesto que vox populi, vox Dei (la voz del pueblo es la voz de Dios). Todo lo demás es lo de menos.



*Miguel Ángel Duque Hernández, Por divorcio necesario se busca nueva compañera y otros poemas de amor, UASLP, Méx., 2010, 65 pp.





Óscar Wong (Chiapas, 1948)
Poeta, narrador, ensayista, periodista y crítico literario. Estudió letras hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Ha colaborado en los suplementos Diorama de la Cultura, de Excélsior; Revista Mexicana de Cultura, de El Nacional; El Gallo Ilustrado, de El Día; y El Heraldo Cultural, así como de las revistas Diálogos, Plural y Cosmos y de los diarios Ovaciones, El Nacional y Excélsior. En el extranjero ha sido colaborador de Alero (Guatemala), Azor (Barcelona), Poesía Hispánica (Madrid), Arte Poético y Cauce (Perú), Árbol de Fuego (Caracas), Poesía en Venezuela y Espiral (Bogotá).

24 marzo 2010

Diatriba contra la Estulta

(Más de homosexualidad y religión…)

"Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatan, que me fuiste muy dulce.
Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres".
Samuel 1:26

A Toño, a Ricardo y a Victor:


Acerca del artículo de “Que los jotitos no van al cielo” (Página, Num. 49), firmado por Javier Raygoza Munguia, donde habla acerca de la noticia que escuchó por la radio el 2 de diciembre a voz del Cardenal mexicano, Javier Lozano Barragán, donde insolentemente afirma que los homosexuales no irán al cielo; comentario por demás retrograda y de una mente que padece de cerrazón; producto de una institución terca, adulteradora, contumaz, tartufa, inquisidora y represora… Pero no me cayeron de sorpresa los comentarios. Nada menos se podía esperar de un burro de esa índole, quien ya ha dicho antes que los preservativos son la gran farsa; quien está en contra de la donación de órganos, de la eutanasia y –por supuesto—del aborto, sea incesto, parricidio o violación. Como se darán cuenta, aun no hago las pases con la iglesia que me trató de aherrojar la libertad de alma y de pensamiento; con la mentirosa, con la adulteradora de la historia, con la inquisidora, con la Puta de Babilonia, como la llama Vallejo y de donde extraigo algunos adjetivos. Permítaseme entonces dar mi punto de vista muy particular y subjetivo de este tema tan vituperado y de mal sabor para la iglesia católica, alharaca mesiánica que se sigue dando golpes de pecho hipócritamente. Que los jotitos no van al cielo. Eso más bien es asunto de aerolíneas. ¿Quién diablos se cree el santurrón cara de caballo para decir que los homosexuales no tienen cabida en el reino de Dios? ¿Se siente a caso amo y señor de la vida y de la muerte para espetar tan burdamente una aseveración tan seria para la sociedad, basándose en párrafos bíblicos como si la Biblia fuera el pivote de la humanidad? Ya estamos en el 2009. Ya la gente no está tan tapada como ellos quisieran habernos mantenido. Gracias al Internet y al discovery channel, y a Bart Simpson y al purpura Barney, la gente supo que hay cinco continentes y que la religión católica no es la única opción, que hay más Salvadores y que la Biblia fue escrita por humanos (inspirados en Dios, claro) y que ningún ojete ricachon doctor en teología, egresado de la Pontificia Universidad gregoriana de Roma, nos va a seguir jugando el dedo en la boca con sus aseveraciones pueriles y martajadas por su senilidad y su colmillo filoso de arzobispo y cardenal.

No, Padrecito, esta no se la voy a valer.

¿Pero qué se puede esperar de una boca institucionalizada por una mente que no es capaz de pensar por sí sola porque lleva arrastrando consigo las pesadas cadenas del pecado mayor de la iglesia que es de desmentir sus propias mentiras? Claro está que tenía que escudarse con versículos bíblicos. “No lo digo yo, lo dice San Pablo.” ¡Qué huevos! Culpen al muertito, yo nomás repito. Pero San Pablo, en su epístola a los Romanos (Ro 1:26-28) no dice eso, él, a su vez, le avienta la bolita a Dios, a quien no se le puede cuestionar nada pues Dios no escribió ni dijo nada, Dios, según la fe cristiana, inspiró a los escritores de los testamentos a escribir su legado a la humanidad. Si este es el versículo al que el cardenal se refiere, la misma Biblia los desmienta a ambos (2 Pedro 3:15-16). Pero para entender esto hay que buscar qué es la Biblia. La Biblia es una colección de escritos que a través de más de mil años nos relata la historia de la relación de Dios con los hebreos y el pueblo cristiano. Fue escrita en varias lenguas, abarca diferentes formas literarias, y refleja culturas muy diferentes a las nuestras. Estos factores son decisivos para interpretar correctamente a la Biblia en su contexto. Hablando en un contexto contemporáneo, empero, se puede decir que la Biblia llegó a nuestras manos pirateada, manoseada, manipulada y diversificada por la larga retahíla de lenguas, idiomas y agentes que se encargaron de interpretarla a como mejor les conviniera. Pero esto ya comienza a saber más a postulado antisemita que a ensayo. ¿Veamos pues, por qué tanto odio a los homosexuales? Al grado que un ser humano de carne y hueso, pecador y mecenas, bueno y malo, justo y tirano, los abomine y les coarte el pase a la gloria como si el fuera el todopoderoso, por el simple hecho que no fueron capaces de inclinarse por el sexo opuesto. ¡Bendito Dios! Y discúlpenme, pero, ¡Qué pesha y que abominable es la pesha!

No sé si sepa o sólo se cierre a los estudios científicos y de arduo hurgo. Escuche pajarraco colorado, si para usted y para la iglesia católica la homosexualidad es un problema, para la medicina y para la psicología es una orientación sexual. 1 Desde 1973 la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. En 1991, el neurocientífico estadounidense Simón LeVay, publicó un artículo llamado “Una diferencia en la estructura hipotálamica entre hombres homosexuales y heterosexuales”. 2 En este artículo se describe una diferencia en el porcentaje del tamaño y volumen del tercer núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH3) entre hombres homosexuales y heterosexuales, aclarando que este es más grande en heterosexuales en comparación al hallado en cerebros homosexuales. El INAH3 homosexual es similar en tamaño al encontrado en cerebros femeninos.
Veamos entonces. Lo que me convocó a escribir este ensayo o más bien lo que me incitó fue la oportunidad de sacar mi coraje en contra de la iglesia católica. Y eso tampoco es justo. Hay instituciones bien formadas de católicos serios que buscan el bien de los demás anteponiendo el bienestar espiritual propio. Yo no soy nada ni nadie para criticar las inclinaciones religiosas o de fe de los demás. Apenas puedo con la cruz que llevo desde chiquillo, desde que me mandaban al catecismo a huevo, desde que mi abuela Concha en paz descanse me hacía rezar rosarios interminables cuando debería de estar jugando a las escondidas. Pero hay gente buena, como todo. Hay asociaciones ejemplificadoras que hacen retiros espirituales y que obran por el bien de la sociedad ahora que más se necesita y que no andan pregonando lo bien que hacen, y no hacen tirajes de trípticos y panfletos de niños miserables decorados de moscas, mocos y manchas en algún sitio de África, para desparramar la contagiosa lástima de los feligreses que son entrenados (como quien dice) a servir de plañideras de otras capillas cuando en su propia casa hay difunto tendido.

Pero entre el despilfarro de santos y vírgenes, descollan las cataratas de baleados, de quemados y de decapitados, en las cristeadas, en las cruzadas y en la edad media. Pero al doctorcillo vestido de caperucita roja se le ha olvidado. Vayamos al grano que ya me cansé de escribir. La iglesia Católica Apostólica Romana no está ni en derecho ni en estado ni en posición de vituperar, de criticar y mucho menos de condenar a los gays (manéjese como sustantivo) cuando su santa grey está llena de homosexuales, transexuales (véase en google Padre Vincent 'Anthony' Capretta, alias Big Mama), de los cientos de narcoservidores, 3 de depravados ginecólogos (véase los conventos femeninos de Medellín, que se dedicaron a sacarles el útero a las monjas de la ciudad bajo el lema de que los úteros que no se usaban para la gestación producían tumores: “la mujer que no pare hijos, pare miomas”). Claro está que esta cruzada fue perpetrada y dirigida por los padres calenturientos que (a bien) preferían copular con las monjas que con los niños o con las señoras cotorras de los pueblos. No nos cerremos a nuestras convicciones óseas, sabemos, en lo profundo del hueso que la celibacia en la iglesia católica es un problema. Más grande aún que el de la homosexualidad para su propia institución. Ojala se dejaran de cosas y comenzara la iglesia a pensar que para el bien de todos, los padres son hombres y los homosexuales son homosexuales, hombre o mujer, ellos no tienen la culpa, muy por detrás del gozo, hay un ser humano que sufre, porque en más de dos mil años no ha podido una sociedad arribar a un ton sincrónico en el cual haya igualdad sin importar nada, ni religión ni partido político ni orientación sexual. Larga es la lista de versículos bíblicos en contra de la homosexualidad (de acuerdo a la traducción del arameo, al hebreo, al latín, al ingles, al español al castellano...uff…) pero más larga es la lista de pasajes y versiculos en los cuales impera la inmensa bondad de Dios, tal como lo percibe la iglesia cristiana, redime a todo ser humano de todo pecado confiriendo el derecho de arrepentimiento. No cabe duda, yo soy católico (por nacimiento y no por convicción) de que pertenecemos a la religión más solapadora del mundo: la que viola, mata, roba, miente, desahoga, “yo lo he hecho”, dicen los arrepentidos en los retiros espirituales, al final, si te arrepientes, las puertas del cielo están abiertas. El reino de los cielos es para los niños y para los arrepentidos, ¿pero no para los homosexuales y las lesbianas? ¡Qué iglesia tan tartufa!

PD: Puesto que cualquier argumentación tiene que tomar en cuenta la falta de datos, es mucho más confiable volver a los grandes principios del Evangelio enseñados por Jesús y los apóstoles. Ama a Dios con todo tu corazón, y ama a tu prójimo como a ti mismo. No juzguen a otros, para que Dios no los juzgue a ustedes. El fruto del Espíritu Santo es el amor…contra esto no hay ley.

Una cosa es absolutamente clara, como dice Pablo en Gálatas 5:14: Porque toda la ley se resume en este solo mandato: "Ama a tu prójimo como a ti mismo."

Esto me lo enseñó mi iglesia, ¡que ya me deje en paz, por favor! (o por Dios, por favor).
Y como dice mi amigo Z Puglisi: Punto.
1. University of Waterloo.
2. LeVay S (1991). A difference in hypothalamic structure between homosexual and heterosexual men. Science, 253, 1034-1037.
3. Héctor Abad Faciolince, El Olvido que seremos, pg. 57.

Otras fuentes:
Winkipedia
Diccionario Enciclopedico Larousse
La Biblia, versión King James
La Puta de Babilonia, Fernàndo Vallejo
Fairwell to God, Charles Templeton
Lost Christianities, Bart D. Ehrman
Letras Libres (saltapatràs) de Guillermo Sheridan

02 enero 2010

El arte tradicional contra las adicciones


Una línea de trabajo del Colectivo Artístico Morelia ha sido la permanente instalación de talleres para niñas y niños. Aún cuando se diseñan talleres para jóvenes, adultos y ancianos, acudir a la infancia es por demás importante, ya que nuestro país cuenta con una inmensa población infantil, mucha de ella en la extrema pobreza o, de plano, en la miseria.

Es precisamente en esos ámbitos poblacionales donde se desarrollan con mayor énfasis las adicciones. Muchos niños y adolescentes son remitidos a los antiguos albergues tutelares, hoy auténticos centros penales, por dedicarse a la distribución y venta de drogas. El Estado culpa a la familia por este descuido, sin embargo es el mismo Estado el culpable de que la niñez se inicie en el consumo de enervantes y narcotráfico. Ningún centro penal del país está capacitado para rehabilitar presos, los programas y dependencias oficiales dedicadas a la rehabilitación de delincuentes son una burla que los gobiernos hacen a la población.

El Colectivo diseñó un proyecto de rehabilitación para la niñez y la juventud que se encuentra en situación de riesgo o que ya ha entrado en conflicto con la ley. Dicho proyecto valida a la educación artística como promotora de habilidades especiales en el ser humano en general. Aún cuando la obra de arte, el producto artístico en sí puede influir en el ánimo de las personas y contribuir a una mejor calidad de vida, lo verdaderamente importante del arte es la práctica artística.

Llamamos arte al desarrollo de alguna habilidad humana. Los seres humanos tenemos una gran capacidad para desarrollar habilidades, es por eso que existen muy diversas actividades que entran en el rango del arte.

La carpintería se convierte en arte de la ebanistería por el desarrollo que muestra al obtener acabados perfectos, lo que ocasiona que todas las personas deseen tener en casa un mueble de tal naturaleza.

La preparación de un platillo de comida es, en realidad, el arte de ocultar un crimen. El trozo de pollo, de res, de cerdo corresponde a una parte de animal asesinado; se le cubre cuidadosamente con vegetales y frutos que también están agonizando frente a nosotros, porque frutos y verduras son también seres orgánicos. Se le llama arte culinario y tiene varios propósitos, el fundamental es despertar nuestro apetito y el práctico es proporcionar los elementos nutricionales que una persona requiere para mantenerse sana.

Maltratar animales es una actividad supletoria en el ser humano. Suple su natural tendencia a maltratar a otros seres humanos, de allí que sea una actividad que suele verse con complacencia socialmente. Hay por lo menos dos actividades en esta área que son comunes: el arte de la charrería y el arte de la tauromaquia.

Son tantas las artes que fue necesario llamar de una manera especial a unas que presentan un valor agregado, la persecución de ideales de belleza y perfección en los que caben elementos esenciales de la creatividad y de los valores humanos. Se les llamó bellas artes y están presentes en la vida toda de las personas, muchas veces sin que éstas se den cuenta.

Solemos apreciar el mundo como un conjunto de binomios: día y noche, bueno y malo, luz y oscuridad, bonito y feo, alegría y tristeza, salud y enfermedad. Son conceptos opuestos que rigen, de muchas maneras, nuestro paso por la vida hacia su extremo opuesto, la muerte. Normalmente no apreciamos los matices que existen entre esos binomios.

Por esa misma simplicidad apreciamos una tajante división entre lo que es el campo y lo que son las ciudades, territorios contrarios que, aún cuando son parte de un mismo México son, a la vez, una muestra fehaciente de las contradicciones en que vive nuestro país.

En este inicio del súper desarrollado siglo XXI persiste un injusto pleito entre la ciudad y el campo. La ciudad se sueña como paradigma del conocimiento, espacio ideal para el desarrollo humano, sitio para las oportunidades. Por el contrario, considera al campo como territorio de la ignorancia, el atraso y la barbarie.

Es un pleito que inició y mantiene la ciudad y va solamente de ésta contra aquél. Al campo no le interesa pelear contra la ciudad. La situación se torna injusta porque la ciudad vive del campo y en lugar de estar agradecida y pagar, de alguna forma, esa dependencia, arteramente suele acusar al campo de todos los males que aquejan al país.

La ciudad es, más bien, campo de cultivo de las peores ignorancias. Pero de que existe una barrera entre el mundo urbano y el campesino es indudable, ha sido levantada y sostenida por la ignorancia y los prejuicios, causando daños difícilmente subsanables.
La capacidad destructiva de la urbe es grande. Lo que ha atacado permanentemente es a la tradición, que se ha visto mermada y sobrevive a pesar de una sistemática labor en su contra. Aquí es donde se puede advertir la ignorancia citadina, que llama tradición a lo viejo, a lo obsoleto y retrógrado.

La palabra tradición, aplicada a una forma específica de vida, se comenzó a aplicar en el contexto antropológico e histórico desde el siglo XIX. Proviene del latín traditio, que significa “entrega” y se refiere a las normas y formas de convivencia con que cuenta una comunidad, que serán entregadas a sus jóvenes para que las protejan, enriquezcan y transformen. Esto quiere decir que la tradición es uno de los mecanismos con que cuenta la cultura para proteger a las comunidades.

En las comunidades tradicionales lo importante no es el individuo, sino la comunidad, mientras ésta esté bien, disfrutarán de esa bonanza todas las personas que integran dicha comunidad.

De aquí surge una de las principales críticas contra la tradición, a la que se considera impermeable y vulneradora de los derechos fundamentales, ya que éstos velan por el individuo y su razonamiento es contrario a la tradición: si cada uno de los individuos de una comunidad goza del respeto a sus derechos individuales, la comunidad se fortalecerá. Es fácil contradecir esta posición que surge de una falsa democracia; basta ver las sociedades cosmopolitas de nuestro mundo globalizado, donde ninguna ciudad se ve fortalecida gracias al respeto de las garantías individuales. Las ciudades de la globalización responden a las necesidades del mercado: unos cuantos ricos (que son los que gozan de todas las garantías individuales) y millones de pobres con la única garantía de ser explotados en beneficio de unos cuantos.

Mirando atentamente a la ciudad contemporánea, se advierte el énfasis que se pone en el individuo como célula madre de la sociedad. Desde la niñez se inculca en el individuo la idea del triunfo. Las advertencias de la madre, las enseñanzas de la maestra, los repetitivos eslógans de la televisión comercial, las campañas de superación personal, las ofertas de trabajo hacen creer a la masa informe de individuos de la sociedad que la única vía del éxito es convertirse en un triunfador.

Ser un triunfador significa obtener riqueza económica y todo lo que ésta puede comprar; se debe obtener pasando por encima de quien se pueda, aún por sobre las cosas, las personas y las ideas más nobles, comprendidas entre ellas la familia, la cultura, la tradición, la religiosidad, la bondad, etc. El ejemplo más alto de este tipo de egoísmo, que destruye todo en función del beneficio personal, se da en los políticos y en los narcotraficantes, que son equivalente y representan al crimen organizado: la obtención del poder a costa de lo que sea.

A la tradición se le acusa de crímenes inconcebibles, como el alcoholismo, los golpes a la mujer y a los hijos, el chantaje… pero todo esto se encuentra tanto en el campo como en la ciudad, en los pobres como entre los ricos. Falta en este panorama revisar otro hecho social que se llama costumbre. Ésta es un hecho repetitivo que se va agregando a las actividades cotidianas; algunas costumbres son buenas y otras no. Lo malo es que mucha gente usa la palabra costumbre como sinónimo de tradición. La costumbre se puede inventar, pero la tradición no. La costumbre es un hecho de cierta constancia, la tradición es una forma de vida.

Hay quienes aseguran haber establecido la tradición de reunirse la familia –o los amigos- frente al televisor para ver el fútbol, comer fritangas y beber cerveza. Esa es una costumbre y, de ninguna manera, una tradición. Son costumbres reunirse a jugar dominó, cartas, ajedrez; ir a misa los domingos; leer el periódico mientras se toma el café; dormirse a la diez. La costumbre es algo que se repite con cierta regularidad. La tradición es un todo.

La televisión comercial –fuente de muchos males de la nación- alienta activamente esa confusión. En muchos comerciales se invita a la gente a asistir a la “tradicional” venta navideña… a sintonizar el “tradicional” programa dominical… a embriagarse con la “tradicional” bebida de los mexicanos… Usa torpemente la idea de lo tradicional en lugar de lo acostumbrado.

La tradición es del lugar donde nace y no se puede trasplantar, no es posible que una familia que emigró a los EU reinicie allí la tradición de donde surgió, porque la tradición tiene que ver con la tierra y, al irse de ella, dejaron atrás su tradición. Y si algo tiene la tradición son fiestas. En la fiesta tradicional se reúnen la música, la poesía, el baile, la vestimenta, la comida, la bebida, la religiosidad y, claro, muchas costumbres. En la ciudad, en cambio, basta con una grabadora y una botella de alcohol para hacer una fiesta.

Lo que primero aniquiló la urbe fue la educación tradicional, cuyo objetivo era enseñar a aprender y su aplicación era individual, al ritmo del alumnado; fue suplida por la educación formal, que aplica programas masivos, iguales para todas las criaturas ya sean de los valles, las montañas, los lagos, las tierras calientes, las costas; quien no avanza al ritmo del programa, reprueba.

J. L. Rodríguez Ávalos

El “No ser”: Concepto básico fuera de la educación actual


La retención de datos y memorización de conceptos sólo es parte de la educación, si el aprendizaje de un niño sólo se queda en ésto, y en el cómo y el qué hacer y no se engarza en el para qué hacer, se puede caer en el error de deformar la visión del menor con relación a él y su entorno, y esta educación de instrucción a la postre le debilitará su núcleo de identidad personal porque le dedicará más tiempo para conocer lo externo que lo interno. Un individuo que “no es” vive un vacío existencial inmutable, coexiste con la constante separación del sentido de vida, jamás se vuelve a reunir con ella, no llega a la revelación poética como lo manifiesta magistralmente Octavio Paz. El vacío le crea crisis de ansiedad que culminan en angustia para comenzar a transformarse en paranoia, su egocentrismo le crea apariciones; quimeras, deformidades y otras aberraciones que lo mantiene a la expectativa de un ataque, un abuso o una palabra amenazante en contra de su posición y fortuna. Su autoconcepto es exiguo, se siente excluido del universo, la envidia lo convierte en un desollado que con el menor movimiento del aire se hiere, se duele por todos lados, por todos y por todo. No vive, la frustración le provoca vómito negro y la alegría del otro le ulcera la estima. Se arma con un caparazón de soberbia y prepotencia porque tras esa estructura se encuentra un ser pequeño, débil e indefenso. El sentimiento de justicia le cierra la posibilidad de razonar otra posibilidad que no sea su justicia, y -como explica Freud- sólo es el resultado de una envidia original que un niño experimenta con respecto a todos los demás niños que poseen más que él… Estas personas enferman y contagian a sus alumnos, a sus hijos, a sus familias... a sociedades completas. La vida es una condena para ellos y un castigo para los demás. Por una cultura del egocentrismo países enteros viven en la miseria, ulcerados por la ignorancia.

Esta situación contemporánea logra en las personas una actitud de abandono interno, por lo mismo la juventud actual vive en un vacío persistente y prefieren dirigir toda su energía a fuentes exteriores que le aprueban fantasear y crear una cultura de la esperanza y la desilusión, que lo único que logra es que el individuo busque su seguridad edificando una estructura autártica, autosuficiente donde considera al amor y otras manifestaciones sensibles una amenaza para su seguridad. Individuos que crean conflictos para sentirse vivos y experimentar la reconciliación como un signo de vida. La no aceptación de sí mismos no les permite aceptar a otros semejantes a él, e intentan abusar de los que no actúan como él. No comprenden su interioridad porque son ignorantes de ella, andan como un pequeño descontrolado y perdido dentro de un laberinto de sí. Esta condición sólo refleja un egocentrismo pueril que no permite diferenciar entre el Tú y Nosotros porque sólo existe el Yo. Cuando otra persona difiere con sus conceptos y deseos toman una actitud hostil y a veces hasta peligrosa y su lengua se transforma en un puñal que pulveriza dientes, tritura huesos y despedaza almas.

En México, el señor del inframundo era Mictlantecuhtli, la palabra mictlan proviene de los vocablos “miquiz” que es morir y de “tlan” que es lugar. Como no existía el concepto católico de infierno, Mictlantecuhtli representa aquello por lo que los hombres mueren y por consiguiente se desfiguran; se descomponen, se pudren y se consumen. La principal actividad de este dios era engullir la sangre y carne humana... devorar espíritus. Está representado por un humano andrógino, desollado. Es un ser herido, dañado, revolcado en ardor, el cual está sufriendo a través de cada una de sus células y átomos. Metaforiza todos los vicios de carácter enclavados en un ser humano, es un ser que no desea ser, un ser que no pidió existir. En un escrito de investigación del Museo del templo mayor se lee: “En las pictografías aparece como un activo sacrificador armado de un hacha o de un cuchillo de pedernal y presto a extraer el corazón de sus víctimas. Es más, su nariz y lengua acusan forma de filosos cuchillos en códices como el Borgia o en las máscaras-cráneo descubiertas en el Templo Mayor. En vasos policromos y códices mayas, el Dios A ha sido pintado participando en ejecuciones y el Dios A' en siniestras escenas de autodecapitación, muerte violenta y sacrificio”. Es un dios de destrucción y regeneración temible pero al fin y al cabo una deidad, una omnipotencia enferma de envidia y soberbia que quita la vida y otorga otra donde todos son desollados y habitan en el tedio y la inercia desde el silencio y la oscuridad. Es una existencia arrogante, que vive dentro de su mundo donde es victima y victimario al mismo tiempo, perdona y castiga con el derecho que le proporciona su necedad de justicia. Coexiste en el vacío de sí mismo, en ese lugar donde nadie puede verlo, que es… la ausencia de él mismo. Esto, en un humano que se inclina hacia el lado del Thánatos, según Freud, no le importa autodestruirse con tal de destruir. La envidia les genera una carencia de valores y carecen de personalidad propia, es más importante lo que crea el otro de ellos, que lo que ellos confirmen de sí mismos. Examinando esta concepción del término envidia, sé que sin la existencia de este sentimiento o emoción algunos pueblos no hubieran progresado; pero también sé que algunos otros no hubieran desaparecido.
Obed González

DEPRESÍON (2)

CAUSAS DE LA DEPRESIÓN


Factores genéticos: Existe un mayor riesgo de padecer de depresión clínica cuando hay una historia familiar de la enfermedad, lo que indica que se puede haber heredado una predisposición biológica. Este riesgo es algo mayor para las personas con trastorno bipolar. Además, la depresión grave también puede ocurrir en personas que no tienen ninguna historia familiar de la enfermedad. Esto sugiere que hay factores adicionales que pueden causar la depresión, ya sean factores bioquímicos, o ambientales que producen estrés, y otros factores psicosociales.



Factores bioquímicos: Se ha demostrado que la bioquímica del cerebro juega un papel significativo en los trastornos depresivos. Se sabe, por ejemplo, que las personas con depresión grave típicamente tienen desequilibrios de ciertas substancias químicas en el cerebro, conocidas como neurotransmisores. Además, los patrones de sueño, que se ven afectados por la bioquímica del organismo, son generalmente diferentes en las personas que tienen trastornos depresivos. La depresión puede ser inducida o aliviada con ciertos medicamentos, y algunas hormonas pueden alterar los estados de ánimo. Lo que aún no se sabe es si el "desequilibrio bioquímico" de la depresión tiene un origen genético o es producido por estrés, por un trauma, o por una enfermedad física u otra condición ambiental.

El ambiente y otros factores de estrés. Los siguientes se han definido como factores que contribuyen a la depresión: la pérdida de un ser querido, problemas en una relación, problemas económicos, o un cambio significativo en la vida. A veces el comienzo de la depresión ha sido asociado con el de una enfermedad física aguda o crónica. Además, aproximadamente una tercera parte de las personas con cualquier tipo de trastorno depresivo también exhiben de alguna manera un trastorno de alcoholismo o fármacodependencia.

Otros factores psicológicos y sociales: Las personas con ciertas características tales como pesimismo, baja autoestima, sensación de falta de control sobre las circunstancias de la vida y tendencia a la preocupación excesiva son más propensas a padecer de depresión. Estos atributos pueden resaltar el efecto de las situaciones de estrés o interferir con la capacidad de enfrentarlas o reponerse de las mismas. Aparentemente, los patrones de pensamiento negativo típicamente se establecen en la niñez o adolescencia. Algunos expertos han sugerido que la crianza tradicional de las niñas puede fomentar estos rasgos y posiblemente es un factor determinante en la alta incidencia de depresión en la mujer.

Las personas que padecen de depresión, tienen ciertos síntomas característicos que les afectan casi todos los días por lo menos durante un periodo de 2 semanas, lo preocupante es que las personas que padecen esta enfermedad no se dan cuenta de los síntomas; los más comunes y característicos son:

* perder interés en las cosas que antes se disfrutaban.
* sentirse triste, decaído, inseguro o cabizbajo.

Y se asocian a los secundarios:

* Sentir que no tiene energía, cansado, o al contrario, sentirse inquieto y sin poder quedarse tranquilo.
* Sentir como que no vale nada, o sentirse culpable.
* Que le aumente o disminuya el apetito o el peso.
* Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
* Tener problemas para concentrarse, pensar, recordar, o tomar decisiones.
* No poder dormir o dormir demasiado.
Además, se asocian otros síntomas físicos y psicológicos, como pueden ser:

* Dolores de cabeza.
* Dolores generales por todas partes del cuerpo.
* Problemas digestivos o gástricos.
* Problemas sexuales.
* Sentirse pesimista.
* Sentirse ansioso o preocupado.

Tipos de Depresión

* Depresión leve. Cuando la persona (paciente) presenta algunos de los síntomas de la depresión y al realizar sus actividades cotidianas, le cuesta un esfuerzo extraordinario.
* Depresión severa. Cuando la persona (paciente) presenta casi todos los síntomas de la depresión y ésta le impide realizar sus actividades de la vida diaria.
* Depresión moderada. Cuando la persona presenta muchos de los síntomas de la depresión y estos le impiden realizar sus actividades de la vida diaria.

El desconocimiento de la depresión, como enfermedad con todos sus posibles síntomas, lleva a las personas a culparse a sí mismas por sus síntomas, y no saben que existen tratamientos para la enfermedad. Por ello si se presentan unos síntomas de la depresión debe acudir con su médico familiar o una dependencia de sector salud o médico particular, aunque lo ideal será asistir con un psicólogo. Por lo general, lo que sucede entonces es que:

* Se tratará de determinar si existe una razón física que origine la depresión.
* Se proporcionará tratamiento contra la depresión (medicamentos, actividades recreativas, etc.)
* Se recomienda al paciente asistir con un especialista de salud mental para que se le realicen más evaluaciones y tratamientos.


TRATAMIENTO



El tratamiento contra la depresión ayuda a disminuir la preocupación por su enfermedad y hace desaparecer todos los síntomas de la depresión permitiendo que realice su vida normalmente, como acostumbraba habitualmente. El tratamiento en una etapa temprana es más efectivo y mientras más tiempo transcurra antes de iniciar el tratamiento, será más difícil superar la depresión.

El progreso del paciente con el tratamiento puede notarse en unas semanas, aunque a veces el correcto tratamiento no es el primero y será lo más indicado cambiar el mismo hasta dar con el idóneo para cada caso en particular.

Los principales tratamientos contra la depresión son los siguientes:

*los medicamentos antidepresivos.
*la psicoterapia (hablar con un especialista en estos problemas).
*una combinación de los medicamentos antidepresivos y la psicoterapia.

Existe un tratamiento adecuado para cada uno de los tipos de depresión, y será su medico o su terapeuta el que diagnostique el tipo de depresión que padece y comience con el tratamiento más adecuado para su caso.

El tratamiento de la depresión generalmente se da en dos etapas, el primero es intensivo para hacer que los síntomas de la depresión desaparezcan, y el segundo, es de seguimiento, incluso después de que se encuentre bien, esto es muy importante porque impide que regrese la depresión y se manifiesten de nuevo los síntomas de esta enfermedad.

El tratamiento en conjunto puede durar unos seis meses, a veces, si la depresión es recurrente (tres o más episodios) se realiza un tratamiento de mantenimiento por un periodo más largo, 1 o 2 años.



Alejandro Ornelas.
Colaboración
Tania Alvarez Salinas.

21 octubre 2009

Eutanasia o adopción,
¿Cuál es la mejor opción?

En México existen muchos shelters y centros antirrábicos, en ellos se trata de ayudar (¿?) a la creciente población de perros y gatos que va en aumento por causa de la población humana que permite que éstos se reproduzcan sin ningún control. La causa es monetaria en su mayoría ya que los costos de castraciones y esterlisaciones ha subido y como la mayor parte de los dueños de estos animales son de escasos recursos no las pueden costear. Los extranjeros que viven como repatriados en nuestro país suelen crear centros de adopción para estos animales. Pero al adoptar un perro de uno de estos centros uno tiene que dar un donativo de más de doscientos pesos por el animal que aseguran que ya está desparasitado y vacunado. Es esta “garantía” lo que la gente paga, así como el hecho de que estos animales ya se encuentran operados o castrados para evitar su reproducción.

También está el caso de los animales que no alcanzan a llegar a un shelter y que agonizan en la calle, o de los animales que a pesar de tener “dueños” éstos se encuentran en pésimo estado de salud y llenos de parásitos que los van devorando por dentro. Esta muerte lenta y peor aún ante los ojos de un ser “humano” (o más bien inhumano) que por causas de la economía no compra los medicamentos necesarios para evitar las enfermedades que pueden llegar a ser un riesgo para la salud humana también.

Así como las autoridades del sector salud se preocupan por dar una vez al año de forma gratuita la vacuna antirrábica a todos los perros y gatos que conviven con humanos en todos los rincones de la república, deberían de dejar de venderse ante las farmacéuticas veterinarias que sólo quieren lucrar con los demás medicamentos, las pulgas, lombrices, y garrapatas así como con algunas de las enfermedades que estos animales pueden transportar; son problemas para los humanos. Además, la vida, pareja, de todos, no sólo de la especie humana debería de ser cuidada, respetada y supervisada la salud de todos estos seres que habitamos sobre la tierra por los gobiernos. Ya basta con sólo darles importancia a los humanos, las mascotas y animales que terminan en las calles deberían de también dejar de ser un negocio y se les debería dar la importancia necesaria tan sólo por ser seres vivos.

Esta protección también se debe de expandir a la fauna salvaje que ya sea protegida o desprotegida, de todos modos pasan los niños aventando piedras y matando a inocentes criaturas como pajaritos, lagartijas y ardillas o ratas. A veces ves a algunos depredadores humanos aún matando a animales que ya casi están extintos y “les vale” que sean de alguna especie protegida, de todos modos ¿quién refuerza estas leyes? Los policías locales de las pequeñas localidades apenas y pueden servir para mantener el orden entre los humanos, y los ministerios públicos de plano sólo son burócratas que piden seis copias de cualquier denuncia para que ellos junto con otros cinco ineptos disque lean lo que dice el papel y después citar a las personas involucradas, para terminar sellando el expediente como un asunto de archivo muerto donde se quedarán todas esas toneladas de papeles que alguna vez fueron árboles y que precisamente eran el hogar de los animales salvajes que seguirán siendo atacados sin tregua hasta que la extinción se encargue de su lamentable predicamento.

Espero en lo personal, no estar viva el día en que en las noticias se diga: “los humanos somos los únicos animales que quedamos sobre la faz de la tierra”. Porque realmente no me gustaría decirles a mis descendientes que no hice nada para detener el exterminio de los animales. Yo admito haber sido, algún día, de esos dueños que no vacunaban ni desparasitaban a sus mascotas. Y lamento mucho no haberlo hecho, gracias a mis descuidos, muchos pequeños seres vivos murieron bajo mi cuidado. Yo en lo personal odio la hipocresía y hoy me doy cuenta que eso estaba haciendo, decía que era una gran protectora de los derechos de los animales y no protegía a mis propias mascotas de cosas tan simples como parásitos externos e internos que me los arrebataban.

Peter es un perrito ratonero, que después de hacer una pausa en mi vida, y apenas cuando estaba empezando a formar una vida nueva, en la cual pudiera cuidar adecuadamente de los seres que amo, mi familia, llegó a vivir conmigo. Esta era la prueba para ver si me podría comprometer en totalidad a otro ser vivo. El animalito estaba en los huesos y pertenecía a una señora que era como yo antes, que no cuidaba de esos asesinos diminutos a su mascota. Los parásitos ya se salían con sus heces de lo cundido que estaba el pobre animalito. Así que me lo robé. Lo llevé al veterinario al día siguiente de adoptarlo y en pocas semanas gozaba de excelente salud, con sus debidas vacunas y desparasitado, y con un collar mata pulgas alrededor de su cuello.

Tomás llegó en cuanto yo sentí que Peter ya estaba en camino a ser una mascota sana y segura para hacerme compañía. Tommy es un gatito europeo de pelo largo, gris con blanco que medio comía con unas vecinas en el pueblito ribereño donde me mudé a fines de julio del 2008. En cuanto a mis mascotas anteriores, Kitty, mi gatita siamesa, es la única que aún sé dónde está y espero poderla recuperar y traer a mi vida; y claro, esta vez también será adecuadamente atendida para que goce de buena salud. Me está costando una cantidad de dinero que ahueca mi bolsillo pero esta colaboración, será para mostrarles que puedo ser lo suficientemente responsable como para poder vivir con otros seres en este mundo.

Aquí pido a las autoridades por último que ellos sean responsables de toda la vida en este planeta. Que realmente apoyen a las asociaciones de voluntarios que dedican su tiempo para tratar de ayudar con esta creciente y abundante situación de animales enfermos que nadie quiere. Las desparasitaciones, las esterilizaciones y todas las vacunas deberían de ser gratuitas, porque mientras haya gente lucrando con la salud, seguirá la enfermedad. El problema no va a desaparecer jamás mientras la economía esté de por medio. La gente no va a pagar quince pesos por una pastilla para matar lombrices cuando tienen que juntarlos para el siguiente kilo de tortillas que su familia comerá ese día. Piénsenlo, si los animales no se enfermaran, la gente no los tiraría a la calle, entonces no terminarían en shelters, donde no se tendría que tomar la dolorosa decisión entre la eutanasia o la adopción.

Paloma Arau

ALERTA MAXIMA
NUESTRO MAÍZ EN ALTO RIEZGO.

Documento de Publicación simultanea

Desde hace algunos años, la tecnología llegó al campo y con ella el desarrollo de nuevas formas y maneras de sembrar, cosechar y producir. Hasta allí todo iba bien, más aún, cuando los Gobiernos preocupados por los problemas de alimentación encontraron la forma de obtener mayor rendimiento por hectárea, mayor tamaño, aspecto y apariencia de sus frutos. Fue así como nacieron empresas que tratando de dar una imagen de soluciones para la alimentación, crean a base de tecnología una modificación de las características naturales propias de la semilla de cualquier cultivo, logrando con ello, manipular la información genética, esto es, la esencia natural de la misma semilla, modificando con ello las características de la descendencia (léase cultivos) logrando así una serie de supuestas ventajas en los productos del campo. Es así como llegan empresas trasnacionales como Monsanto, Dupont, Dow, entre otras, todas ellas con la aparente intención de dar solución al problema del campo y la alimentación, situación que resultó tan sólo una gran excusa, una mascara de tal pretexto que significaría ganancias multimillonarias para dichas empresas. El problema estaría por venir cuando decenas de investigadores en el mundo, como Jeffrey Smith, Kirk Azevedo, David Suzuki entre otros; algunas instituciones de estudio y ciencia como la Universidad de Illinois, el Instituto Noruego de Ecología y Genética, la Universidad de Columbia, Etc. levantan la voz para alertar al mundo sobre los grandes riesgos que esta nueva tecnología lleva consigo al no contar con los suficientes estudios y pruebas que demuestren no ser dañinos, a corto y largo plazo para el hombre, el medio ambiente y las diferentes especies; más aún cuando se han logrado acumular pruebas de que por el contario existen cambios importantes en el organismo humano como resultado de consumir productos que hayan sido modificados en sus semillas (genes): esto es los productos genéticamente modificados (GM por sus siglas en inglés). Sabemos hoy en día que estos productos estarían modificando de tal manera el ambiente interno de nuestro organismo que predisponen muy intensamente al desarrollo de neoplasias (cánceres) en el organismo del ser humano, el cual no fue hecho para introducirle supuestos alimentos que han sido previamente manipulados por la mano del mismo hombre a través de laboratorios muy sofisticados. Hoy en día como resultado de otras investigaciones serias, que se han desarrollado paralelamente a esta nueva tecnología, sabemos el riesgo potencial que corremos como especie al estar ingiriendo alimentos procesados con esta serie de cambios en su composición natural. Pero ¿qué hay de la tierra, el campo y los cultivos? Es precisamente la batalla a librar por estos días en nuestro querido México. El maíz, alimento raíz de nuestra cultura, base innegable de la alimentación del Pueblo se encuentra en serios peligros, en peligro tal que hablaríamos de la desaparición del maíz autóctono, esto es del maíz original al que estamos acostumbrados, del maíz que hemos estado cultivando, de ese mismo maíz que cultivaron nuestros antepasados, que nos han heredado y que forma parte de nuestra esencia como mexicanos. Ahora resulta que nos lo cambiarían, mañosamente y con engaños por uno u otras especies que disque mejoradas. Es así como se viene conjurando la mayor patraña de traición y engaño para el pueblo mexicano, en estos días autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) se encuentran a punto de aprobar alrededor de más de 20 solicitudes de siembra experimental de maíz transgénico en el campo mexicano, situación que la misma Ley les prohibió sembrar en sus propios campos en los Estados Unidos. ¿Por qué ahora dichas trasnacionales quieren sembrar en nuestros campos? Si esto se autoriza el maíz y el campo corren el riesgo de contaminarse y como dije antes, de perderse. El problema radica en que las tierras que se siembren con semilla de maíz genéticamente modificado se contaminan, y no podrán ser utilizadas para siembra del maíz original, como antes lo hacíamos. Los campesinos que de alguna manera accedan sus tierras rentándolas, prestándolas, etc., verán a vuelta de siembra el fracaso cuando se las intenten regresar y no puedan más cultivar porque ésta ha sido contaminada.

El responsable de tomar la decisión es el Sr Enrique Sánchez, director de Sinasica, a quien mañosamente le ha cedido tal responsabilidad el Sr Alberto Cárdenas, Secretario de Agricultura y ex gobernador de Jalisco, quienes al parecer a cambio de intereses mezquinos serían capaces de traicionar al campo y pueblo de México. Si el Sr. Sánchez aprueba estas solicitudes que ya antes debieron pasar por la cámara, estarán violando la Ley Internacional de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados y con ello poniendo en alto riesgo nuestro patrimonio agrícola y cultural más importante.

Desde que los transgénicos vieron la posible luz en nuestro México su historia ha sido plagada de irregularidades, ilegalidad, trampas y mentiras por parte del Sr. Alberto Cárdenas y otros funcionarios que al parecer se han vendido para servir a las compañías trasnacionales como Monsanto. Hoy en día este largo y sinuoso camino está a punto de tocar su parte más delicada si permitimos que se siembre y cultive legalmente esta clase de Maíz precisamente en su cuna misma, nuestras tierras. A pesar de que hasta el momento aparentemente no ha habido permiso de siembra en nuestro México, ya se han presentado casos de contaminación con maíz transgénico en estados como Veracruz, Guanajuato, Sinaloa, Puebla, Chihuahua y el propio Distrito Federal.

Si se autorizara la siembra por parte del propio gobierno se sentaría un pésimo antecedente; ya se estarían violando leyes y reglamentos ya establecidos en la norma internacional. Tal procedimiento sería totalmente ilegal desde muchos puntos de vista, citaríamos algún ejemplo:

1.-Al pasar por alto un proceso adecuado de consulta como lo especifica la Ley Federal de Procedimiento Administrativo Respectivo.

2.- Al ignorar las propuestas de cerca de siete mil personas que participaron en la consulta pública de régimen especial de protección al maíz, en donde se pedía se le protegiera de forma efectiva.

3.- Viola el principio precautorio del que hace mención el protocolo de Cartagena firmado por el propio estado mexicano.

4.- Viola las medidas de Bioseguridad para el régimen de protección especial al maíz y las propias normas oficiales mexicanas.

Cabe señalar que todo esto no es ajeno al conocimiento de la Presidencia de la República, pues en varias ocasiones se han realizado marchas de protesta hasta las mismas puertas de Los Pinos por diversos grupos preocupados del problema, por lo que la entrega de la libre soberanía de las tierras de la nación a empresas extranjeras a través de una supuesta mejor tecnología y sus probadas consecuencias a mediano y largo plazo lo que podrá también alcanzar, a través del juicio de la historia al presidente Calderón, como quien pudiendo y no queriendo permitió dicha nefasta infamia a la nación y pueblo de México. ¡Basta ya de que México sea el basurero de otras naciones! ¡Basta ya de que lo no permitido en los campos agrícolas del vecino país del norte se trate de permitir en suelo mexicano!

En estos momentos: ¿A dónde se habría ido la soberanía nacional y la defensa de nuestros derechos y tradiciones? ¡Basta ya de engaños, de negociar estando de por medio la Salud y bienestar del pueblo!

Pregunto a quienes, ostentando el poder, se rasgan las vestiduras hablando de soberanía nacional, mientras por debajo de la mesa pactan conveniencias personales obedeciendo a intereses obscuros de extranjeros.

¿Pero qué debemos hacer como mexicanos ante tal amenaza ?

Los campesinos de México no se dejarán engañar por aquéllos que les ofrezcan un aparente mejor rendimiento de sus tierras cambiando de semilla y comprando así a las trasnacionales semillas manipuladas genéticamente. Deberán tener presente que a cambio de unos cuantos pesos rentarán sus tierras las que recuperarán seguramente inservibles al paso de algún tiempo, precisamente por estar ya contaminadas.

Y para todos, tomar la bandera de la responsabilidad, alzar la voz, señalar, no creer de primera intención, serían acciones más que convenientes. Escribe una carta a Enrique Sánchez y a Alberto Cárdenas, es fácil hacer oír tu voz por México, por tus hijos; corre la voz, exijámosles cumplir cabalmente con su responsabilidad de servidores públicos de los intereses de los Ciudadanos, de los Mexicanos, no de las compañías extranjeras, no de intereses corruptos y obscuros, que protejan nuestro maíz, “o que renuncien”.

Aun es tiempo Escribe una carta por correo electrónico a:

Resulta fácil, ya hemos empezado la tarea, todos necesitamos del apoyo de todos. Hagámoslo ahora, actúa ya porque la realidad es ahora, por tu patria hoy.


Por: J. Manuel Córdova Cervantes


Para saber más: Genetic Roulette. Jeffrey M. Smith
This Organic Life . Joan Dye Gussow.



www.greenpeace.org
18-8-2009 México Entrevista de la CNN, a Marie-Monique Robin El mundo según Monsanto . 20-7-2009 Brasil Monsanto arrebata la producción de etanol
www.rel-uita.org/companias/monsanto/index.htm
www.prensarural.org/spip/spip.php?mot73
Transgénicos: El prontuario criminal de Monsanto Por Fernando Glenza Agencia Prensa Mercosur
www.aldearural.com/subcategorias/documentacion/monsanto.htm
Efecto bumerán en Monsanto . En Estados Unidos los agricultores han tenido que abandonar cinco mil hectáreas de soja transgénica y otras cincuenta mil están gravemente ...
www.reluita.org/companias/monsanto/efecto_bumerang_monsanto.htm
Noticias del diario mexicano La Jornada ... Se emplearía sin pasar por un periodo de prueba de 10 años, indispensable en países ricos
www.jornada.unam.mx/2007/05/22/index.php?section=sociedad&article=036n1soc
Siguen todas las acciones de resistencias contra Monsanto por todo el mundo con un click sobre la región deseada Toda la información de la lucha contra Monsanto país por país.
www.combat-monsanto.es/spip.php?rubrique10
Quien controle las semillas controlará la alimentación del planeta, por lo tanto controlará el mundo. Esta frase es la esencia (su verdadero eslogan) del negocio de Monsanto, el...
www.rebelion.org/noticia.php?id=83966
Entró en vigor la ley Monsanto?; el beneficio, para trasnacionales: expertos angélica enciso l. (La Jornada) 2005-05-04 méxico d.f. Este 2 de mayo entró en vigor la Ley de ..
www.ciepac.org/campanas/monsanto.php
Organic Consumers Association is a consumer advocate for labeling of genetically engineered food. We promote organic food and sustainable agriculture. Watchdog group to monitor...
www.organicconsumers.org/monsanto/secret062305.cfm
¿Monsanto prepara el desembarco final sobre las semillas en América Latina? GRAIN. Durante los últimos dos meses la prensa ...
www.grain.org/articles/?id=25
www.combat-monsanto.es



Datos del Autor:
J. Manuel Córdova Cervantes
Expresidente de la Centenaria Sociedad Médica de Guadalajara
Es Médico Especialista en Adultos y Adultos Mayores
Interesado en los problemas de la ecología y medio ambiente.
mdjmcordova32@hotmail.com

19 agosto 2009

Arte sin significado

Dicen que los chinos inventaron el mundo, los japoneses lo procesaron, los árabes le dieron sentido, los griegos le pusieron nombre y los norteamericanos lo comercializaron.

Es un chiste de humor negro, pero nos da a entender que la búsqueda de significados tiene rutas que hay que seguir para poder darle sentido a algo.

Tal es el caso de la palabra y la acción de arte, que para nosotros es un sustantivo ambiguo que suele aplicarse en género masculino cuando es singular y femenino cuando es plural. En la más remota antigüedad no existía esa palabra. En el Oriente se entendía que había personas y familias que se dedicaban a una actividad hasta que la transformaban en un oficio.

Egipto se convirtió en el centro cultural del Oriente, donde los oficios –desde el ser faraón hasta labrar la tierra- eran el producto de la experimentación, gracias a la aplicación de métodos científicos y prácticos hasta obtener la experiencia, o sea, la facultad de realizar actividades con mayor facilidad y poder transmitir el conocimiento adquirido.

Los antiguos griegos, navegantes por necesidad, tuvieron contacto con la grandeza egipcia y, en general con el Oriente. De sus viajes y roces con aquellas culturas milenarias obtuvieron el conocimiento para crear una cultura poderosa que fue el germen de lo que hoy conocemos (todavía y a pesar de la globalización) como Occidente.

Fueron los griegos quienes valoraron cabalmente los oficios para sustentar la urdimbre social, y sus conceptos de organización social fueron heredados a la Roma imperial que los conquistó. Es allí donde nace la palabra latina ars, cuyo principal significado es habilidad.

Desde ese remoto pasado se entiende que para ejercer un oficio se requiere adquirir una habilidad específica. Es por eso que se habla del arte de la ebanistería, entendiéndose que hay una habilidad concreta para la elaboración de muebles y piezas de madera, diferente al arte de la orfebrería del que saldrán hermosas joyas, o al arte de la numismática que labra monedas, o al arte culinario que, bien entendido, es la habilidad de esconder un crimen para poder comer cadáveres de animales, de frutas, de plantas, de semillas.

Es tan amplio el catálogo de las habilidades humanas, que no escapan al mismo la guerra, la comunicación, la política ni cualquier actividad científica, humanística, cotidiana. Por eso mismo se separó de esas artes un conjunto de habilidades que tienen un valor agregado y se les llamó bellas artes.

Se entiende, entonces, que se le llama artista a quien ha adquirido una habilidad, entendiéndose que en ella se conjugan el conocimiento, la precisión y el rigor. Por eso es artista el chef, el carpintero, el albañil, la bailarina o quienes actúan, crean e interpretan música.

Para los griegos antiguos poiesis era la capacidad creativa de las personas. Ese es el valor agregado que las bellas artes mantienen como premisa vindicativa en el concierto social. La Poética del filósofo griego Aristóteles se convirtió en un conjunto de normas para la creatividad que aún suele ponerse de moda de vez en cuando. El poeta latino Horacio sugiere en su Ars poetica la posibilidad de que las diversas formas de creación artística puedan servir como vínculo para la vida social y política.

El conjunto de las bellas artes se ha modificado en diversas épocas, ensanchándose en la actual gracias a las novedades científicas y tecnológicas. Los griegos habían hecho nacer las habilidades de la creatividad gracias al matronazgo de las musas. En el siglo XX no se consideró a la fotografía como arte porque no tenía musa, hasta que Marylin Monroe fue declarada incluso reina de las musas, de la imagen fija y en movimiento.

Ser artista es, pues, detentar una habilidad gracias al estudio, el rigor y la creatividad. Y luego, teniendo dentro de sí dichas cualidades, darles un sentido, validarlas mediante sus significados en el contexto social.
J. L. Rodríguez Ávalos

4:10 a. m. Carta antes de morir... (Parte CXXVI). Continuación...
9 Julio 2002


Envuelto en un rebozo que no me asfixia, siento lo cálido de cada nota que trasciende más allá de mi percepción, de mi oído y me lleva a estremecerme por dentro, sintiendo que se me acaricia el alma.

Notas de música que me embalan hacia el más allá, comunicándome con esa parte de mí que me dice que soy humano y que vivo estoy, por gracia divina y de mi Dios.

Siento cómo se me eleva, cual si fuese un ángel sin alas, pero sí con el corazón...

Son notas que me hacen sentir el firme deseo de escucharlas cuando muerto habré de estar.

Así lo dispongo. Quiero ser velado con esa música que me hace tener esta conversación interna, conmigo mismo y con Dios.

Quiero que mi alma sea envuelta con notas de nostalgia y de Amor; con sonidos de piano y violines; con música que me conmueve, hoy, que vivo estoy... y que cuando muerto esté, sentiré que sigo entre ustedes...

Quiero que la sala, con olor a crisantemos, señale que es mi sepelio; que la música de violines, indique que mi condición de mortal, entre ustedes, ya no está.... que la música más bella del mundo, sea el preludio de mi entrada triunfal al más allá, en presencia de mi Dios.

Quiero que la música de fondo sea un canto de ángeles; música celestial; violines y pianos ejecutados de forma magistral... mas no así, que el llanto irrumpa en mi velada paz.

Que el violín llore y el piano solloce entre notas de ángeles y velen mi eterno descansar; pero que el dulce penar de mi madre y padre no penetre mi tranquila serenidad...

Que el lamento de mi gente, no infrinja mi firme deseo de querer mi alma aliviar.

Declaro que el violín y el piano, por mí, habrán de hablar. Dulces notas de Amor y fe, tan sólo habrán de ejecutar...

¡Sí, por favor! No quiero a nadie ver llorar. Que el llanto de sus ojos, se transforme en una oración cuando nos veamos en el más allá... Pero que hoy, que me fui, no mengüe su deseo de volar, de vivir, aquello que yo ya no pude.
Carlos Ramírez

18 julio 2009

La grana cochinilla: el insecto mexicano que pintó al mundo



Difícil es encontrar en la historia de la humanidad a un insecto con la trascendencia y la importancia económica que logró la grana cochinilla (Dactilopius coccus Costa), durante el periodo colonial mexicano, aproximadamente de 1521 a 1821.

Al momento de la conquista, los ojos de los europeos se detenían constantemente en las mantas y huipiles de los antiguos mexicanos llenos de color y vida, en donde los tonos fuertes eran usados de forma constante, resaltando obviamente el rojo, que salía al paso decorando edificios, convertido en parte de murales y en los códices.

Un color destinado para la realeza europea y los príncipes de la iglesia católica estaba aparentemente al alcance de muchas más manos en la zona cultural mesoamericana, desatando de inmediato la codicia entre aquellos que tenían algún tipo de conocimiento sobre el costo de los tintes. El color rojo, ha sido históricamente el más difícil de obtener en el mundo, por ello durante siglos se le dio un lugar de preeminencia, dado que al ser complicado de conseguir y escasos los medios para obtenerlo, se convertía en un tinte muy caro, fuera del alcance de la mayoría de la población.

Nocheztli, que significa sangre de tunas en lengua náhuatl, fue el primer término que conoció el europeo para nombrar al causante de la pigmentación roja en Mesoamerica; sin embargo varias culturas poseían vocablos distintos para nombrar al mismo culpable, tales como Induco en mixteco, Bi-yaa en zapoteco, Mucay en maya, Gal mojua en chontal, Charapeti yustaca en purépecha, Chujk ak en quiché, Kooni en chantino, por nombrar algunas de las lenguas autóctonas que existen en la actualidad y que poseen un vocablo para el efecto.

El nocheztli, bautizado por los españoles como grana y cochinilla, o grana cochinilla fue de inmediato un producto que desató ambiciones y que a una velocidad sorprendente creó un mercado más allá de los mares. La primera exportación del colorante de la que se tiene registro, se llevó a efecto en 1523, apenas dos años después de la caída de Tenochtitlán, obedeciendo a una petición expresa del emperador Carlos V, quien gracias a la segunda “Carta de relación” de Hernán Cortés obtuvo noticias de la existencia de los diversos colorantes mexicanos.

El tinte proveniente del insecto mexicano tuvo un éxito tan grande, que los ropajes de Cardenales y la guardia Vaticana se tiñeron con él desde mediados del siglo XVI y hasta principios del siglo XX. Como datos curiosos, es digno de hacer notar que los mantos de la familia real y las chaquetas de gala del ejército británico se tiñen desde el siglo XVI con su tinte. Además, los hermanos franceses Gobelin hicieron uso de los diversos matices de rojo que podían producirse para iluminar los famosos tapices llamados “gobelinos”, que a pesar de los cientos de años de haber sido elaborados conservan sus tonos firmes.

El termino “granado” utilizado para hacer alusión a algo ilustre y notable, proviene de “grana” una de las denominaciones del insecto, por el hecho, de que para poder comprar el colorante, se debe tener una posición económica muy buena, por lo tanto, sólo se forma parte de lo más granado de la sociedad teniendo dinero suficiente como para comprar grana.

De 1560 y hasta 1810 la trascendencia económica del insecto fue tan grande que significaba el 70% de las exportaciones no metálicas de Nueva España, solamente el oro y la plata, metales preciosos obtenidos también en estas latitudes, superaban lo recaudado por la grana. Sin embargo el siglo XIX trajo consigo una singular aportación: las anilinas, colorantes artificiales que a un precio mucho menor pueden producir casi cualquier tono deseado. Su aparición así como el proceso de independencia nacional dieron un tiro de gracia a la industria de la grana cochinilla mexicana, que fue prácticamente destruida. Encontrando en otras latitudes la oportunidad de desarrollarse, especialmente en Sudamérica e Islas Canarias.

México fue el lugar de origen y expansión del Dactylopius coccus Costa, ahora después de casi 500 años es el segundo consumidor mundial y su producción es prácticamente artesanal, el mercado interno debe de hacer uso de la importación del producto para poder responder a la necesidad del mismo.

Los usos del colorante natural son enormes, en la industria textil, a raíz del descubrimiento de que ciertos colorantes artificiales pueden causar cáncer en la piel ha vuelto a tomar importancia; en la cosmética, en la alimenticia, en la artesanal. Se sabe que las propiedades del mismo permitirán emplearlo en un futuro inmediato para elaboración de productos contra el cáncer, es probable que se le encuentre según estudiosos en la materia un uso como antiviral y para disolver cálculos renales.

Los científicos del mundo han volteado la mirada al pasado para encontrar una fuente natural de tintura que sea segura y garantice el abasto, no sería extraño que dentro de pocos años, de continuar la tendencia que apunta hacia un repunte de sus ventas, podamos ver cómo la sangre de los dioses mexicanos circule una vez más en grandes cantidades por los mercados mundiales; en México no podemos quedarnos con los brazos cruzados ante esta segunda oportunidad que aparece en el horizonte del “oro rojo” mexicano Dactylopius coccus Costa.


Fernando Villaseñor Ulloa